Nuevo hallazgo sobre células embrionarias

El descubrimiento de que se pueden crear células embrionarias similares a las células madre a partir de células de piel fue Premio Nobel en 2012. Sin embargo el proceso seguido solo lograba obtener células madre en menos de un 1% de los casos, lo que en la práctica imposibilitaba su utilización para usos médicos. Ahora, científicos del laboratorio del Dr. Hanna Yaqub del Instituto Weizmann de Israel han descubierto que la eliminación de una cierta proteína permite asegurar la eficacia del proceso a niveles próximos al 100%.

Las células madre embrionarias todavía no se han especializado por lo que pueden utilizarse para reprogramar células adultas y reparar órganos dañados. Se obtienen a partir de células de la piel mediante la inserción de cuatro genes en su ADN, pero el proceso de reprogramación era lento y ofrecía escasos resultados. El grupo de del Dr. Hanna, encontró que una proteína, denominada MBD3, intervenía en todas las células del cuerpo en cada etapa de desarrollo, lo que era inusual, ya que la mayoría de las proteínas se producen en células específicas, en momentos concretos, para funciones específicas.

El equipo encontró que hay una excepción a la regla de la expresión universal de esta proteína: los tres primeros días después de la concepción. Estos son exactamente los tres días en el que el óvulo fertilizado comienza a dividirse, y el embrión naciente es un conglomerado cada vez mayor de células madre que eventualmente pueden producir todos los tipos de células del cuerpo . A partir del cuarto día, las células comienzan a diferenciarse, lo que sucede solo cuando aparecen las proteínas MBD3. La eliminación de esta proteína de las células adultas permite retroceder el reloj de una manera eficiente y volver a un estado de máximo potencial como el de las células madre.

Este hallazgo puede significar una nueva perspectiva para la regeneración de órganos y para la reparación del organismo en general y en definitiva para ralentizar el envejecimiento y prolongar la vida humana. Todo ello al margen de cuestiones éticas que serán sin duda objeto de debate.

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