Vida extraterrestre

The Royal Society” dedicó a principios del pasado año su publicación “Philosophical Transactions” a la vida extraterrestre. Es un tema de actualidad, porque con los medios ahora disponibles de exploración del Universo se están detectando continuamente planetas similares a la Tierra.

En dicha publicación, editada por Martin Dominik y John C. Zarnecki, plantean si el modelo de evolución de La Tierra será también el que opera en los planetas que puedan tener biosfera y si las formas de vida extraterrestre serían similares a la de los humanos. El artículo que publica Simon Conway, de la Universidad de Cambridge, sugiere que los procesos físicos y químicos de la vida y sus límites son probablemente los mismos en cualquier parte del Universo pero la diversidad de escenarios en los que puede aparecer la vida es mucho más amplia que la de La Tierra.

Conway indica como hipótesis poco probable que las biosferas que pueda haber en planetas extraterrestres sean estrictamente similares a la nuestra y que la inteligencia surja de forma inevitable. El conocimiento actual parece señalar que nosotros y nuestra biosfera son bastante únicos y que estamos solos en el Universo. Por lo tanto, parece que nos movemos entre dos posibilidades a cual peor: que en planetas lejanos nos encontremos a nosotros mismos o que no encontremos a nadie.

La cosa no ha hecho más que empezar pero plantea cuestiones importantes. Si estamos solos, ¿qué pintamos en el Universo? Si no estamos solos, ¿podremos estar en contacto? ¿Serán similares a nosotros o serán extraños y repulsivos? ¿Qué intenciones tendrán? ¿Cómo afectará a los humanos? De momento el programa SETI de detección de vida extraterrestre lleva 50 años de rodaje infructuoso pero no puede descartarse que un buen día aparezcan indicios sólidos de vida extraterrestre.

Los viajes interestelares parecen imposibles para los humanos

Hace ya 50 años que Gagarin hizo el primer viaje orbital sobre la Tierra pero estamos muy lejos de que algún día sea posible viajar al exterior del sistema solar debido a la fragilidad y la corta vida de los seres humanos. El sistema solar tiene más de 4.600 millones de años, pero el “homo sapiens sapiens” es de “antes de ayer” y no tenemos ni idea de que estamos haciendo en el Universo ni cual será nuestro futuro.

La Tierra desaparecerá algún día, pero antes las condiciones ambientales harán imposible la vida humana, por lo que o bien la humanidad se extinguirá entonces, o habremos emigrado hacia otro confín del Universo, o habrá otra nueva forma de vida inteligente que nos releve. Lo malo es que los viajes espaciales parecen imposibles pues la estrella más cercana a nosotros está a cuatro años luz.

Por muy deprisa que viajemos tendrían que transcurrir multitud de generaciones para que llegara algún descendiente, lo que resulta absurdo porque no parece útil al Universo trasplantar la vida humana de unas estrellas a otras de esa forma tan incierta y compleja cuando puede generarla en cualquier parte como sucedió en la Tierra.