Vivimos una realidad digital

Hasta hace relativamente poco tiempo los seres humanos tenían que fundamentar el conocimiento de la realidad que les rodeaba en lo que veían, en los recuerdos, en las representaciones de los artistas o en los relatos de los historiadores. En la actualidad vivimos una realidad digital en la que podemos obtener imágenes de todo lo que existe o sucede, procesarlas, transmitirlas, manipularlas e incluso fabricarlas.

En la actualidad las imágenes son todas digitales, es decir conjuntos de pixels, y la calidad o resolución de las imágenes depende de la densidad o número de pixels que las integran. La realidad que entra por nuestros sentidos es también una realidad digital que se almacena en el cerebro “troceada en pixels” de la misma forma que los ordenadores procesan las imágenes.

Por otra parte, nuestra realidad física parece que también es una “realidad digital” que está troceada en pequeñas partículas. El modelo estándar de la física cuántica supone toda la realidad del universo, incluidos nosotros mismos, como conjuntos de pequeñas partículas, algo así como “pixels cuánticos”, en medio de inmensas zonas aparentemente vacías. La física cuántica es difícil de entender, porque se edifica sobre puras formulaciones matemáticas, pero un tercio del PIB mundial se produce por la tecnología basada en ella.

La reflexión que yo hago es que si vivimos en una realidad digital en la que todo lo que observamos, tocamos, procesamos y fabricamos es de naturaleza digital, el control de toda esta realidad digital tendría que estar bajo la tutela de un computador y la formulación matemática de la física cuántica invita a pensar en ello.

De esta reflexión surgen dos vertientes que habrá que explorar. La primera es que si vivimos una realidad digital puede que solo seamos una “fabricación” que reproduce un mundo virtual, análogo al que nosotros mismos manipulamos con los computadores, pero con una tecnología infinitamente mas avanzada. La segunda es que “alguien” tiene que haber “encendido” el computador, producir con ello el big-bang, y controlar el sistema operativo para que la realidad digital se desarrolle y aparezca ante nuestros ojos como un mundo integral.

 

La realidad programada

En pocos años han avanzado tanto los sistemas de realidad virtual que en algunos casos es difícil distinguir la realidad programada que solo está en el interior de un computador de lo que es la realidad con soporte físico. La realidad programada puede ser inmersiva e introducirnos totalmente en un mundo virtual hasta “desaparecer” del mundo real, o incluso puede ser una realidad aumentada superpuesta a la del mundo real.

En estos momentos ya existen sistemas de realidad programada que tienen tanta riqueza de detalle que es difícil distinguir lo real de lo virtual. Los simuladores de vuelo, por ejemplo, hacen vivir al piloto experiencias en las que se integra totalmente como si fueran reales, registrándose constantes vitales similares a las de las experiencias “reales”.

Pero la realidad programada acaba de nacer hace muy pocos años. No podemos ni siquiera imaginar lo que será la realidad programada dentro de 50 o 100 años, pero es altamente probable que quienes la “vivan” no lleguen a distinguir lo que es realidad programada y lo que es realidad con soporte físico

La vida humana está amenazada

imagesLa vida humana en la Tierra ha tenido un largo periodo de gestación de 3.500 millones pero la vida humana inteligente comienza cuando el homo sapiens sapiens adquirió consciencia de su existencia y de la realidad de su entorno. Hay vestigios de que comenzó a cultivar el trigo y la cebada hace tan solo unos 7.000 años antes de Jesucristo y que comenzó a utilizar la escritura hace tan solo 3000 años antes de Jesucristo.

Pero a pesar de que la vida humana inteligente es muy reciente, a partir del último siglo comienza un desarrollo acelerado de las tecnologías en paralelo a un crecimiento explosivo de la población mundial. La evolución más significativa se produce en el campo de la inteligencia artificial, con una escalada tecnológica en la que los sistemas artificiales inteligentes están evolucionando de forma exponencial y son ya elementos indispensable para la continuidad de la vida humana.

Hoy en día ya existe un superordenador que realiza 16.320 billones de operaciones por segundo, y según Ray Kurzweil, especialista en inteligencia artificial, dentro de veinte años un computador de 1.000 dólares será mil veces más potente que el cerebro humano. Los expertos en la materia pronostican que en las próximas décadas, núcleos avanzados de inteligencia artificial estarán en condiciones de adquirir consciencia propia igual que ocurrió con los seres humanos hace miles de años.

Este hito que denominan como “singularidad” puede ocurrir dentro de tan solo 30 años y este verano podremos descargar en nuestros ordenadores una película que nos informa en detalle de este futuro en el que por un proceso nuevo de evolución los seres artificiales inteligentes tomen el relevo de la humanidad. Parece ciencia ficción pero los expertos en inteligencia artificial lo consideran probable. Lo inquietante es que no sea materia de debate ni de preocupación social.